Ir al contenido principal

Abierto al corazón


Se que apenas abrió los ojos, tuvo conciencia de lo que pasaba, pero nunca pudo comprenderlo del todo...
Su primera reacción fue la de siempre: la de ser mi contenedor, la de ayudarme y no dejarme sufrir, la de quererme.
El suponía que ese seria un día común y corriente en el que haría un millar de cosas para otras personas, postergando las propias. Creía como siempre ha creído que todo estaba y estaría bien.
Nadie atinó entonces a explicarle nada, aunque supongo que el podía notar la desazón en los rostros de la gente que lo rodeaba.
Entiendo además, que desde el primer momento tomo conciencia de que ese no era su cuarto; sabia bien donde estaba.
De todos modos, no es sencillo de explicar.

Este escrito, es para que de una vez por todas, entiendas lo que sucede a veces con eso que vos das, confiado en que solucionara todos los problemas del mundo. Feliz de creer que es así.

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Parte 1. PARA SABER DE QUIEN SE TRATA



Edelmiro, ha tratado de ocultar con dignidad su secreto desde que era un niño, pero no sabe mentir. No puede engañar a aquellos a los que ha sabido brindarse: a su familia, a su esposa, a sus amigos... a mi.
Como todos, estoy preocupado por el; por el diagnostico que los médicos le han dado, por el peligro que incierta e injustamente ahora corre su vida. Pero se que mi preocupación no es comparable a la de el, a la que el tendría por mi si yo estuviera en su lugar.
No puedo evitar sentirme infeliz y tampoco puedo dejar de sentirme culpable por no sentirme tan infeliz como debería.
Y se que no me siento tan culpable como el se sentiría si estuviera en mi lugar...
He aprendido a aceptarlo así con resignación.
He descubierto que todos nos diferenciamos de él tan solo por el egoísmo que nos hace pensar en nosotros antes que en él.
Y se que él lo ha intentado.
Que quiso ser igual a nosotros, pero no siempre se puede todo... o si?
En realidad, estoy seguro de que él conoce el final de antemano y esta dispuesto a aceptarlo así, a pagar su precio. Pero es nuestro egoísmo el que no nos permite aceptarlo.
En el fondo, sabemos lo que él quiere para si, pero lo necesitamos con nosotros.
Suena horrible, pero es todo lo que nos mueve a retenerlo siempre es así.

No quiero extenderme demasiado.
Se supone que les cuente de que y de quien estoy hablando... ya habrá tiempo para detallar lo que pasa ahora.

Como les decía, Edelmiro Casarte, es quizás el tipo mas normal que me ha tocado conocer en años. No como periodista, sino como amigo.
Por eso cubro su crónica, aun en contra de mi voluntad. Por eso estoy aquí...
No hay caso, no puedo salirme del aquí y el ahora.

Quisiera remontarme al pasado para explicar, pero esto que estoy viviendo, contiene toda mi atención.
Es difícil para mi entender, quizás uno pueda aceptar, pero entender... Eso si es difícil.
Edelmiro esta siendo intervenido quirúrgicamente.
Es muy probable que vaya a morir.


---------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Parte 2. PARA SABER QUIENES SOMOS Y QUE LUGAR NOS TOCA EN EL MUNDO...



Conocí a Edel cuando teníamos 6 años los dos.
A pesar de que era muy pobre, y esmirriado, se interpuso entre un bravucón y yo para evitarme el golpe que este quería propinarme para robar mi merienda. Recibió el golpe por mi, luego me regalo su paquete de Lincol.
Asi nos hicimos amigos.

El bueno de Edel, siempre era victima de bromas pesadas y abusos de gente idiota y a pesar de que todos lo querían, nadie lo defendía como el lo hacia a nosotros. La gente se limitaba a mirar como sufría las injusticias, temerosa del “que dirán”, intentando no parecer NERDS como el.
El siempre ponía la otra mejilla. Nunca se enojaba, siempre estaba dispuesto a ayudar, daba todo por los demás.

Un día, pude ver el milagro que producía, pero no lo pude creer. Era demasiado chico y demasiado inocente para entender. Quizás, demasiado ignorante también.
Fue cuando murió el papá de Marianela.

Ella no quería quedarse en clase, la maestra nos contó lo que pasaba y nos pidió que fuéramos buenos con ella y que la ayudáramos en todo. Yo quise acercarme, pero no supe que decir.
Simplemente tube miedo.
Edelmiro se acerco a ella con calma, se sento a su lado y la abrazo. Luego puso su mano dentro del delantal, como tocándose el pecho, del lado del corazón, saco su mano brillando y toco la cabeza de Marianela; ella dejo de llorar automáticamente y apoyo su cara sobre el hombro de Edel.
Luego sonrió, miro al cielo, dio un beso a Edelmiro y se fue a jugar al elástico.
Creo que Edelmiro le dijo algo asi como: - Eso es lo que el quiere ver, nunca vas a estar sola, el siempre va a estar mirándote y cuidándote –
Entonces no entendí, y aun ahora, que los médicos nos han explicado y soy un hombre adulto no entiendo del todo...

Tres años consecutivos mejor compañero elegido, no había nadie que no lo quisiera, era muy bueno.
Muchas veces, abusaban de su bondad y le pedían cosas, o dinero, pero a el no le importaba.
En la secundaria, las chicas solían usarlo para dar celos a otros chicos, pero el no se enojaba, sufría cada ruptura, como si fuera la primera, siempre se ilusionaba, aun después de haber sido engañado una y otra vez... Nunca se enojaba.

Tenia una personalidad enigmática y atractiva, deberían conocerlo para saber de que les hablo. A partir de su entrada a un cuarto, todos cambiarian para siempre y seguirían sus vidas mas felices... A donde iba, irradiaba felicidad.
Fuimos muy unidos de chicos pero la vida nos puso alguna distancia.

Al terminar la secundaria, yo me fui a estudiar periodismo a Cordoba, porque mi hermano estaba en la FF.AA y el se fue a La Plata a estudiar Medicina.
El se recibió en tiempo record y con honores; y a pesar de los ofrecimientos de investigadores, no tomo ninguna beca ni quiso seguir en su carrera docente.
A pesar de que era muy bueno como para elegir cualquier especialidad, quiso ser paramédico.
Y así lo hizo. Y fue un gran paramédico y salvo miles de vidas.
Pero cada día que pasaba, se sentía mas débil.

Cuando su madre me llamo, los medicos creían que era cancer.
Me horrorice porque le tengo un miedo horrible a esa enfermedad y me trae unos recuerdos muy feos que siempre prefiero evitar.
De todos modos, fui corriendo a verlo.
No me perdonaría a mi mismo el hecho de que muriera sin oírme decir que lo quiero.
Nunca se lo dije, siempre pensé que los amigos saben esas cosas.

Varios meses lleva internado y recién ahora descubrieron la causa de su mal.
Resulta inverosímil esta historia, pero: ¿cuanto mas resultara dentro de un rato, cuando yo la presente en el noticiero previo copete ridículo como noticia?
Odio estar aquí para eso, preferiría poder limitarme a mi papel de amigo, pero se que el querría que hiciera esta nota y prosperara en mi carrera.
Va a ser una pena que no me vea ganando mi pullitzer.

Revelemos finalmente el tan terrible secreto.


---------------------------------------------------------------------------------------------------------------


Parte 3. PARA ENTENDER Y PENSAR


Era imperceptible, a los médicos les costo mucho encontrarlo.

Suturaron, porque creen que es la única manera de que deje de sacarlo y entregarlo al resto de la gente, pero no contaron con la esencia y la naturaleza de mi amigo Edelmiro.
El no da para recibir... solo da.
Da sin esperar nada a cambio y eso, a pesar de debilitarlo, lo motiva a seguir viviendo, lo hace feliz.
A esta altura del relato habrán entendido bien lo que intento decirles.

Creo que su corazón se esta pudriendo ahí dentro, necesita aire, necesita estar donde el cree que debe estar, en manos de otros... Ningún médico hace caso a mis sugerencias.
Si. Los médicos suturaron y condenaron a la muerte al hombre mas bueno de todos los tiempos, comparable a Jesús, otro hijo de Dios como nosotros, pero a la vez, un milagro que vino a darnos su amor incondicionalmente.
Por eso hemos pasado uno a uno los mas íntimos a despedirnos y el nos ha recibido sin mostrar el mas mínimo rastro de miedo, sonriendo como siempre.
Morirá de seguro, los médicos están atónitos por su rápido empeoramiento luego de la operación. Creen que no pasara de esta noche.

Estaban ante un milagro de la naturaleza, un hecho insólito, una obra de Dios... y no supieron que hacer. Y una vez mas, todos nos quedamos quietos y en silencio, viendo a Edelmiro sufrir injusticias sin prestarle ayuda.

Ahora despierta cansado de la operación, me ve llorando y lleva su mano derecha al lado izquierdo de su pecho extrañándose por la venda...

Edelmiro tenia en el pecho, un agujero abierto al corazón.



® 30/7/04
by Matt

Comentarios

Entradas populares de este blog

Desde el otro lado

Una brillante calva sobresalía cual el último huevo tras la puerta de la heladera por sobre el mullido respaldo de un sillón blanco. Afuera, el mundo seguía su rutinario e imbécilmente maravilloso curso, pero él ignora el significado de los pasos apresurados y el tránsito alienante de la avenida. “… Yo no tengo prisa por morir, la sociedad corre ya sin recordar su rumbo sin saber a donde va, solo corre…” Decía. “… La gente lucha día a día por aprender un poquito más y así, viven por vivir preocupándose por lo material e ignoran que aprender a vivir les cuesta la vida…” Seguía. Edelmiro pensaba pachorriento; leía, escuchaba música y jugaba ajedrez solo. Eran las tres y media de la tarde, se sentía pesado y el relax que la anatómica forma del sillón le proporcionaba, parecía succionarlo hacia otro mundo. Y pasó la tarde, y en la radio escuchó estúpidos saludos y tecno-music y a Ricky Martin y a Pugliese; y la música ya no era distinta al tan esperado sonido que tiene el sile...

Mundo Discriminador

Una hoja llega volando hasta su cara, arrastrada por ese fresco viento de Abril, medio húmedo, medio seco; desolador… Las ramas se agitan, los días se acortan paulatinamente para darle paso a la reina noche y los pasos se le marcan acompasados por el crujir de aquel manto beige… Las calles vacías son ahora de los perros y de algunos seres que por alguna fortuita y extraña razón, prefieren el aire húmedo de una tarde gris a la luz de veinte pulgadas, el sol casero, el calor del hogar de tiro balanceado y el cómodo y aburrido encierro. Su vestido negro le marca las flaquezas y la confunde con el marco de la noche que se avecina. Quizás le sentarían mejor el rojo o el azul o el blanco, pero ella mantiene el luto por algún hombre que nunca tubo y ya ni recuerda y de todas maneras, de nada serviría recordar… Se mueve con delicadeza y cuidado, demostrando su poco interés por el correr de las horas y como denotando su fragilidad y su miedo a la gente; como un pájaro desconfiado de esos que ...